
Pasó el tiempo y ella ya pensaba que aquel chico la había olvidado, que todo lo que habían pasado por varios años había terminado. Ya lo daba por tema pasado la relación que tuvo con ese hombre que conoció. Después de varios años sin verlo ya se acostumbro a la idea de no verlo.
Se encontraba viendo su nota en el ultimo examen que había dado, ella estudiaba en una universidad muy distinguida, siempre fue buena para los estudios.
-Te fue bien en la prueba—dijo una de sus amigas que también veía sus notas.
-No sé pensé que me iría mejor—dijo la chica algo desilusionada por la nota, ya que había estudiado mucho y creía merecer una mejor nota.
-A lo mejor el profesor fue algo injusto—dijo la amiga apoyándola.
-Puede ser…
Se retiraban juntas de la universidad, cruzando un patio inmenso, se acercaban a la salida cuando la chica ve a un joven de unos 28 años que esperaba a alguien que lo atendiera y de repente se le viene a la imagen aquel chico que ya apenas acordaba.
-No quiero ver quien creo que estoy viendo—dijo ella dejando caer los libros que llevaba en la mano.
-¿de que hablas?—pregunto la amiga recogiendo los libros de su amiga.
-Disculpa—dijo recibiéndolos la chica—es que creo que confundí a alguien, que tonteras las mías.
-Suele suceder—dijo ella riendo—acuérdate que te debemos juntarnos para el trabajo…
-Si…-- respondió la chica algo desconcentrada mirando al chico que se encontraba a pocos metros de ella.
-Hey! Ese chico esta preguntando por ti—dijo una de sus compañeras acercándose a la chica.
Al momento que la compañera le dice a ella, el joven se da vuelta para mirar a la chica y luego acercándose.
-Es imposible confundir esos ojos—dijo ella muy pálida al ver al chico que la observaba.
-Lo mismo digo yo—dijo él respondiendo a sus palabras y sonriéndole.
-No me digas que eres tú porque no soportaría verte nuevamente después de muchos años lejos de ti—dijo ella tapando su rostro con las manos y llenando sus ojos de lágrimas.
-Te amo – dijo él abrazándola.
-¿Por qué no volviste por mi como lo habías dicho?—dijo ella refugiándose en sus brazos y llorando de felicidad pero a la vez pena de volver a ver a ese chico que era todo un hombre.
-Porque no sabes como he sufrido después de todo lo que he pasado, pero debo decirte vine por ti—dijo él secando las lágrimas de la chica y besándola.
-¿y crees que es muy fácil llegar así como así? después de todo lo que sufrí tratando de encontrarte, de comunicarme contigo, pero era imposible no supe llegar a ti de ningún forma además que tampoco recibí señales tuyas y solo decidí seguir con mi vida como al parecer tu seguiste con la tuya—dijo ella dándole explicaciones y a la vez pidiéndole.
-Tengo mis motivos del por qué nunca te busque—dijo él—pero todo eso me sirvió para estudiar y tengo mi vida en Nueva York para que te vengas conmigo.
-¿Cómo?
-Te daré las explicaciones a su tiempo, estaré un mes aquí en la cuidad para que tú decidas. Te amo y vine solo por ti, nada más que por ti, porque eres la luz que siempre ilumino mi vida y que ahora quiero seguir iluminando, te amo y quiero que seas mi mujer el resto de la vida—dijo y luego grito a toda voz, para que todos escucharan, y decirle que quería casarse con ella—¿y tú me amas?
Ella sabía que esa pregunta saldría en algún momento, pero pensaba que iba a ser por ella. Ella pensaba preguntarle eso, pero claramente la sorprendió con la pregunta inesperada.
-Te he amado siempre, solo que pensé que tú me habías olvidado—dijo la chica dando un suspiro.
-Fui un tonto, debí comunicarme contigo—dijo él tomándole la mano—pero ahora quiero que te vengas conmigo, tengo un departamento que me compre hace un año y estoy trabajando, ahora pedí unas vacaciones que tenía pendientes y aproveche de venir por ti, porque estoy dispuesto a hacer de todo para que estemos juntos.
Esas palabras retumbaron en la cabeza de la chica, le tenía miedo al cambio y sabía que si se iba con él debería cambiar muchas cosas.
-Debo terminar mi carrera, me queda un año—dijo ella tratando de atrasar todo.
-Te espero el año—dijo él mirándola decidido
-¿me esperarías?—pregunto ella sorprendida
- Claro, pero esta vez si que estaré en contacto contigo y puedo pedir algunos días y me escapo para verte o tu también puedes visitarme—dijo él.